La lucha contra el Colon Irritable (SII)

Tiene una prevalencia mundial de 5 a 20% de la población. Más frecuente en las mujeres casi el doble que los hombres. Se ve entre los 15 y 65 años o sea más común en personas menores de 45 años.

El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es un trastorno que afecta al intestino grueso. Es una afección funcional crónica con defecación dolorosa o molestias abdominales, cólicos acompañados de alteraciones en el hábito intestinal. Frecuentemente se observa distensión abdominal.
Es crónico y recidivante.

Algunas personas con esta afección sufren estreñimiento, otras diarreas y pueden pasar de un cuadro a otro.

Estas alteraciones funcionales provocan un deterioro de la calidad de vida muchas veces superior al observado en otras dolencias orgánicas.
No hay acuerdo sobre la causa de este síndrome.

Existe asociación entre los síntomas y factores como la dieta, el estrés y factores psicológicos.
En estos últimos cinco años se han descubierto las importantes funciones de la flora intestinal (microbiota) para la salud humana. En el aparato digestivo conviven más de 500 especies de bacterias en una relación simbiótica con el hombre, cumpliendo importantes funciones digestivas, así como favoreciendo y estimulando al Sistema Inmune y al Sistema Nervioso.

Todos los sistemas del cuerpo están interrelacionados, así el aparato digestivo está interconectado con el cerebro. Existe una comunicación bidireccional entre ellos de esa forma mantienen un continuo diálogo. Constituyendo un eje intestino-cerebro.

El intestino está recubierto por una red densa de células nerviosas que se conecta con el Sistema Nervioso central a través de hormonas y sustancias neurotransmisoras. El intestino es el responsable de producir gran cantidad de estos neurotransmisores y las bacterias intestinales son las responsables del control de esta producción.

Alteraciones de esa flora intestinal normal pueden desempeñar un importante papel en la génesis del Síndrome de Intestino Irritable alterando esa comunicación bidireccional.

Mantener el equilibrio y la gran diversidad bacteriana es una meta en el tratamiento del SII.
Una de las formas de mantener ese equilibrio es mediante la utilización de Probióticos, que mejorarían las funciones digestivas, así como la barrera defensiva, sumado a que fabrican productos para las defensas y sustancias neuroactivas.

Un estudio científico canadiense ha revelado que determinados Probióticos pueden contribuir al tratamiento de base, para tratar los síntomas de depresión en los individuos que padecen Síndrome de intestino irritable. Este dato es sumamente interesante dado que alrededor del 15 % de la población mundial sufre de Síndrome de intestino irritable y alrededor del 50% de los mismos asocian síntomas sicológicos significativos.

Junto a los tratamientos habituales, la administración de Probióticos tiene un impacto positivo en el entorno intestinal. Mejorando la sintomatología del SII y, por ende, la calidad de vida de los pacientes.

Dra. Graciela Vázquez

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